por Iván Valero y Jesús Garza
23 de marzo de 1987
Estamos planeando una excursión a las islas Galápagos en
busca de un orangután cuya especie se creí extinta desde hace 1200 años. Pero
de acuerdo a nuestras últimas investigaciones pensamos que aún puede haber especímenes
con vida.
1 de abril de 1987
Hemos desembarcado, mi padre y yo, en las islas y hemos
establecido nuestro campamento al noroeste de estas.
Hemos empezado la exploración del área para familiarizarnos
con el ambiente y trazar nuestra ruta para iniciar la expedición.
6 de abril de 1987
Llevamos varios días sin hallar rastros del animal, pero
contamos con que tarde o temprano lo encontraremos.
Anoche, oímos unos rudos afuera del campamento, como si
estuvieran buscando un artículo especifico entre nuestros objetos; decidimos no salir a investigar puesto que habíamos
dejando nuestras lámparas y escopetas a fuera.
7 de abril de 1987
Esta semana salimos a ver qué había pasado durante la noche,
y descubrimos que se habían llevado un machete y algunos objetos sin
importancia.
A medio día salimos a seguir buscando al orangután. Pasaron
varia horas sin encontrar, así que regresamos al campamento y lo encontramos
destruido.
Buscamos a los alrededores en busca del culpable, pero no
hayamos nada, pasaba el tiempo y cayo la noche, de la nada salió el orangután
negro con el machete y se abalanzó sobre mi padre cortándole la cabeza, intente
salvarlo pero nada pude hacer así que decidí huir de aquel demonio negro, tras
esconderme durante la noche regrese al lugar y encontré al cuerpo de mi padre
pero faltaba su cabeza.
¡Genial en cuanto al suspenso! La idea de hacerlo como un diario o bitácora es muy original y me llamó la atención que ambientaran la historia en 1987. Pensar en un orangután asesino decapitador es muy tenebroso, excelente idea. Lo único que note es que el ultimo párrafo narra algo que debería de ser traumático para el narrador, yo hubiera esperado algo mas de... sentimiento, al menos hubieran explicado algo como que el hijo no quería mucho a su papá. Ah, y "encontré al cuerpo de mi padre pero faltaba su cabeza." (al final) está de mas, ¡ya lo habían dicho antes!
ResponderEliminarLa forma en que se narran los hechos es muy interesante, ya que te hace imaginar la situación y el momento en el que el narrador está contando lo que le pasa, tiene algo que hace que te quedes queriendo saber qué más pasó después.
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